La distribuidora

La distribuidora es un experimento del colectivo Eguzki Bideoak: un área de trabajo pequeña, independiente y asamblearia que goza de cierta autonomía y que hemos construido paso a paso. Es un espacio de autoformación y autogestión laboral que pretende ser algo más que un lugar de trabajo. Aspira a ser un propuesta organizativa y económica en la que la vida, el trabajo y la política se fundan y confundan en un momento en que la centralidad de la política y la vida son una conquista cotidiana. Proyecto que se monta y desmonta a cada paso y pregunta.

Cómo hacemos las cosas

No existe la neutralidad informativa como tampoco existen las miradas objetivas sobre la realidad. Todo medio, sea periódico, radio, televisión o página digital contiene líneas rojas que limitan su tratamiento comunicativo. Nosotras también ponemos condiciones a los materiales que distribuimos aunque tratamos de ser flexibles. No descartamos algo sólo porque este o aquel aspecto no se ajuste a nuestra manera de pensar. Preferimos valorar la obra en su conjunto y dar prioridad a los relatos cuya concepción y desarrollo atesoren más intransigencia y voluntad de asaltar los cielos.

Porque no somos una distruidora normal, nuestros criterios tampoco son los de la industria. Para ello ponemos en valor aspectos de la producción en función de parámetros políticos; ponemos en valor la parte invisible de las obras audiovisuales. Pensamos que cuanto más radicales sean las formas, más radicales serán los contenidos... porque el fin está en los medios.

Querer visibilizar la información que habla de los procesos de producción de los documentales desde un punto de vista político es la razón por la que al lado de cada uno de ellos incluimos una pequeña ficha con diferentes categorías que remiten a cuestiones que consideramos claves.

Autoría. En sentido amplio y frente a la visión individualista e individualizadora enfatizar el hecho colectivo de la obra. No hay idea que antes no haya sido de otros, ni creación individual posible. Por eso son especialmente interesantes los proyectos enunciados como obras corales: rompen con la figura de la autoría individual. Pequeña resitencia en un mundo de entidades de gestión y de leyes Sinde.

Iniciativa: Idea y materialización del proyecto impulsados por un grupo de personas, colectivos políticos o iniciativas sociales, no por empresas. Los documentales llevados a cabo por productoras tienen sitio cuando el sentido de la historia que cuentan lo merece.

Autonomía. Tener autonomía económica es una de las claves para la autonomía en la distribución y difusión de los documentales, frente a la pérdida de derechos que supone la firma de algunos contratos con productoras o la vulnerabilidad a largo plazo de vivir de subvenciones.

Edición. En la línea de apostar por la libertades, también tecnológicas y en la red, nos gusta hacer hincapié en la producción audiovisual realizada con software libre. Tanto la edición de vídeo (Cinelerra, Avidemux, Kdenlive, Kino, VirtualDub, OpenShot...) como la edición de audio (Ardour, Audacity, Ecasound, Jokosher, MusE, Rosegarden, Sweep...).

Licencia. La defensa de la creaciones audiovisuales, lo mismo que las que tienen otro carácter, sólo se defiende garantizando el libre acceso a la misma. Albergarmos documentales con licencias que garanticen su libre difusión y distribución. Apostamos por el Creative Commons y apoyamos las demás licencias que tienen el mismo propósito.

Ingresos. Conseguir que los ingresos que generan los documentales vuelvan al lugar que aparece en ellos, a las personas que son sus protagonistas o apoyan las luchas que se narran, cierra el círculo en la concepción de los documentales como herramienta política. Éste es uno de nuestros propósitos principales.

Precios accesibles. Aunque los documentales estén accesibles en internet nos parece importante que el precio de compra de los DVDs sea también justo, aunque en ocasiones parezca caro. Buscamos el equilibrio entre valorar los procesos productivos que hay detrás de cada documental ytener un PVP que pueda adaptarse a distintas realidades y sea accesible.

Distribución. El visionado de los documentales en espacios públicos/sociales o a través de internet no tiene porqué suponer renunciar al ritmo de la explotación comercial de la industria (festivales, cines, televisiones, DVD e internet), pero es fundamental la defensa de redes de distribución más justas que las que se dan en la industria.

Eventos para su exhibición. Que las historias que cuentan los documentales sean el elemento central de eventos políticos organizados en diferentes lugares (en centros sociales, ateneos, casas de cultura, asociaciones culturales, filmotecas) de manera aislada o en el marco de actividades (ciclos, jornadas, conferencias) es uno de nuestros propósitos principales. Aspiramos a que los documentales sean herramienta para acompañar, pensar y discutir los conflictos.

Plurilingüe. Es imprescindible la accesibilidad lingüística para la difusión de los documentales y las historias que cuentan. Primamos los que se han traducido desde la versión oroginal otras lenguas, tanto globales (inglés, francés, alemán...) como minorizadas (euskera, gallego, catalán...).

Según todos estos criterios, hemos elaborado una pequeña ficha que permite obtener rápidamente la información del proceso productivo de los documentales según los criterios que acabamos de explicar. Para ello utilizaremos determinadas etiquetas:

Criterios de distribución